Fotografía

Fotorreportaje
Los Exvotos de la Pasión
Por Rosario Belén Gómez Güemes


                                       
Desde la conquista y su proceso evangelizador, México ha sido uno de los países más creyentes y devotos, siendo la religión católica la que persiste con mayor fuerza y presencia en la idiosincrasia mexicana. Costumbres, frases, refranes, tradiciones, tabús, numerosas visitas de Papas a este “México siempre fiel”, entre muchas otras, son las cosas que nos ha heredado la religión católica a lo largo de estos años; por tal motivo, es difícil encontrar un tema más significativo y con mayor fuerza para ser representado a través de imágenes que la fe del pueblo mexicano.

Para lograr el objetivo, no hay mejor celebración en la cual se susciten manifestaciones de fe, que la conmemoración de la Pasión de Cristo en Iztapalapa, ya que es una ceremonia que une sentimientos religiosos, participación ciudadana y tradiciones populares; por tal motivo, este fotorreportaje “Los Exvotos de la Pasión” pretende ser un registro gráfico de la cultura, mostrando la arraigada tradición, la vivencia, experiencia y la pasión que lleva a miles de personas año con año a este lugar.

El fotorreportaje busca capturar imágenes de las expresiones de fe en las personas que asisten a la escenificación de la Pasión; para lograrlo, fue necesario realizar una investigación sobre la religión católica y la religiosidad popular, así como sobre el proceso de elaboración de un fotorreportaje y en específico sobre los aspectos técnicos de la fotografía.

Dado que lo que nos interesa conocer en esta investigación es la forma en que los feligreses expresan su fe de manera individual y colectiva, especialmente en las festividades de la Semana Santa, es necesario abordar los siguientes conceptos teóricos en los cuales se apoya la realización del fotorreportaje: religión, religiosidad popular católica, celebraciones de Semana Santa desde dos enfoques: instituyente e instituida, y las manifestaciones de la fe a través de los exvotos.

El primer capítulo que conforma esta investigación es “Religión y Fe”, el cual se encarga de contextualizar y analizar las tradiciones y prácticas religiosas que se llevan a cabo. El primer apartado de este capítulo es “Formas elementales de la religión”, en el que se establecen las diferencias principales entre religión y religiosidad, para lo cual fue necesario incluir las aportaciones de autores como Durkheim, Gerhard Lenski y Geertz. El segundo apartado de este capítulo es “Celebraciones de Semana Santa en Iztapalapa”, en el cual se habla de las diferencias entre la ceremonia litúrgica y la ceremonia pagana, es decir, lo instituido y lo instituyente. Este apartado se basó en las ideas de Juan Villoro, Carlos Navarro, Jorge Ameigeiras y Cristina Oehmichen. El tercer y último apartado lleva por nombre “Manifestaciones de fe”, y en él se habla sobre los exvotos, es decir, sobre el pago que un feligrés hace de manera simbólica por el cumplimiento de un milagro; para este apartado se usaron las aportaciones de Margarita Zires, Cecilia Pernasetti, Juan Villoro y Maribel Bautista Sierra.

Congelar emociones a través de la fotografía fue uno de los objetivos planteados antes de iniciar este fotorreportaje. Es más que oportuna aquí la sentencia popular que dice “una imagen vale más que mil palabras”, ya que tratándose de fe, no hay cosa alguna que supere la imagen de un rostro expresando lo que no puede nombrarse ni explicarse.

La fotografía, según Bourdieu, cumple dos funciones: “Por un lado, permite recordar situaciones y describir escenarios que luego podían tener importancia analítica, y por otro es una forma de mirar; una forma de intensificar mi mirada”; abordando lo anterior, las fotografías resultan una forma inigualable de narrar un acontecimiento, además de ser un registro histórico para generaciones futuras; por tal motivo, un fotorreportaje resulta la herramienta idónea para mostrar la vivencia y la experiencia de la fe en el Vía Crucis en Iztapalapa.

El segundo capítulo de esta investigación se titula “Fotoperiodismo el oficio que captura el momento”, en él se habla sobre su historia y definición, también se detalla el proceso para la realización de un fotorreportaje. Posteriormente, se incluye un apartado sobre los fotógrafos relevantes que han hecho importantes aportaciones al fotoperiodismo, como Rodrigo Moya, Francisco Patiño, Héctor García y Enrique Metinides. Seguidamente se presentan a detalle los géneros del fotoperiodismo, así como los subgéneros del fotoperiodismo y sus ejemplos. Para finalizar este capítulo, se explica la metodología que se utilizó para hacer el fotorreportaje, para lo cual se usó como base el proceso de elaboración de un reportaje escrito que Vicente Leñero y Carlos Marín presentan en el libro Manual de periodismo, debido a que no hay suficientes referencias sobre una metodología para realizar fotorreportajes.

El tercer capítulo de este proyecto lleva por título “Práctica del fotoperiodismo / aspectos técnicos”, y se abordan los aspectos teóricos y técnicos que se deben cuidar para crear una fotografía, desde las partes de una cámara digital y sus funciones, hasta la composición y las líneas básicas de la conjunción visual, pasando, por supuesto, por las formas básicas de utilizar la luz ambiente e imágenes con iluminación religiosa en días festivos.

El capítulo final se titula. “La fe de un pueblo a través de un gran angular”, en ese capítulo se abordó la metodología para hacer un reportaje escrito adaptado a una propuesta para la creación del fotorreportaje: Los Exvotos de la Pasión, el cual debe entenderse como un producto concentrado en la reflexión sobre la experiencia religiosa de esta delegación. La intención de este trabajo es comprender las manifestaciones de fe y las mandas como pago simbólico por un milagro cumplido.

El trabajo de recolección de imágenes se llevó a cabo el Jueves y Viernes Santo, y se obtuvieron 1200 tomas. La cámara sirvió para analizar las festividades con un ojo más analítico y documental.

La metodología que se utilizó consta de cuatro apartados: el primero es la preparación, en el cual se detalló la logística y la planeación del fotorreportaje. El segundo apartado es la programación, y en él se explica la logística que se siguió en la celebración del Vía Crucis; después se encuentra el apartado examen de datos, en el que se realizó el proceso de composición de las fotografías y se estableció el orden de la narrativa del fotorreportaje.

El Jueves Santo fue el primer día en que se capturaron las imágenes que compondrían el fotorreportaje; la mayoría de las fotos tomadas ese día fueron hechas en la iglesia durante los pasajes bíblicos y fotos de retrato a niños. El Viernes Santo fue el día más fructífero para el fotorreportaje, ya que se tomaron más fotografías, por supuesto, siempre dando prioridad a capturar a los espectadores del  Vía Crucis antes que a los actores.

El proceso de posproducción del fotorreportaje fue crucial para este proyecto, por lo que fue necesario hacer una selección de sólo 50 fotografías que capturaran de mejor manera la esencia necesaria para cumplir el objetivo. La edición de las fotografías fue sencilla, se consideró importante minimizar al máximo la manipulación digital de la imagen para que no perdieran naturalidad y veracidad. Se optó por presentar las fotografías en escala de grises, ya que de esa manera se enfatizaban las expresiones faciales y se minimizaban los elementos distractores.