miércoles, 16 de julio de 2014

La religión muestra una enorme adaptación frente al cambio social

La religión muestra una enorme adaptación frente al cambio social
Boletines UAM
Número 214
15 de julio de 2014

La gente no está renunciando a la espiritualidad, pero ya elige el espacio religioso y la creencia que más le satisface

En el Distrito Federal, el número de personas que tiene alguna creencia religiosa, pero no está adscrita a alguna Iglesia, se ha duplicado en la última década

A mediados del siglo pasado se pensaba que la religión se iba perdiendo progresivamente entre la población, sin embargo lo que diversos científicos sociales han identificado en sus investigaciones es que existe una gran diversidad de expresiones religiosas, que la religión ha adoptado diferentes formas y que muestra una enorme adaptación frente al cambio social, señaló el doctor Carlos Garma, profesor-investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).

Experimenta un fenómeno de diversificación y pluralidad cuyas expresiones y prácticas van más allá de los límites institucionales y doctrinales, sugiriendo una cierta desregulación de lo religioso y un desplazamiento al plano de lo individual, fuera de las iglesias, en espacios en apariencia seculares, indicó el profesor-investigador del Departamento de Antropología de la Unidad Iztapalapa.

En el XVII encuentro de la Red de Investigadores del Fenómeno Religioso en México (Rifrem), que se realizó en la UAM del 9 al 11 de julio, el especialista reiteró que la religión está presente otra vez en las diferentes esferas de lo público, no es débil y muestra gran plasticidad en distintas coyunturas, de ahí el interés de presentar en este encuentro –que se realiza cada año– los trabajos que desde diferentes perspectivas se han desarrollado acerca de las manifestaciones sociales y públicas de la religión y la religiosidad.

La ciudad de México es el espacio de mayor diversidad religiosa; la sociedad ha llegado a entender la importancia de la pluralidad de creencias y muestra  tolerancia a esa diversidad. En este aspecto llama la atención que la gente no está renunciando a la espiritualidad, pero ya elige el espacio religioso y la creencia que más le satisface, comentó Garma Navarro.

En el Distrito Federal, agregó, el número de personas que tiene alguna creencia religiosa, pero no está adscrita a alguna Iglesia se ha duplicado en la última década, lo que evidencia el rechazo a la institución religiosa.

Al cuestionamiento sobre la posibilidad de cambios significativos en la Iglesia católica durante el pontificado del Papa Francisco, el especialista dijo que tomando en consideración los límites de la Institución no habrá cambios profundos y necesarios, por ejemplo, los referentes al celibato o respecto a modificar la discriminación que practica hacia el género femenino.

Pero si bien hay poca posibilidad de cambios drásticos, recordó que el Papa Francisco ha realizado modificaciones pragmáticas e inteligentes poco conocidas, como el levantamiento de la prohibición de ordenar diáconos indígenas en la diócesis de San Cristóbal de las Casas, y otras diócesis de Centroamérica, exclusión que estableció Juan Pablo II y mantuvo el Papa Benedicto XVI.