lunes, 19 de mayo de 2008

Variable sobre adscripción religiosa del Censo de Población 2010

Para sumarte a esta petición como investigador del fenómeno religioso en México envía tu nombre y filiación institucional a: mcgz@coljal.edu.mx


Dr. Gilberto Calvillo Vives
Presidente del INEGI
P r e s e n t e
Guadalajara, Jal., 14 de mayo del 2008

Distinguido Dr. Calvillo:

Nos dirigimos a usted para expresarle nuestras reflexiones en torno a la variable sobre adscripción religiosa del Censo de Población 2000 y para compartir algunas reflexiones que pensamos podrán ayudar al mejoramiento del diseño y uso analítico de dicha variable para el 2010. Como estudiosos del fenómeno religioso en México, consideramos que esta variable reviste singular importancia para las estadísticas nacionales de nuestro país, por las siguientes razones:
PRIMERA: permite un conocimiento objetivo y confiable del proceso de pluralización religiosa que ha mostrado notable intensidad en décadas recientes y que tiene una estrecha relación con la totalidad de la vida social, económica y política de nuestro país.
SEGUNDA: El dinamismo religioso se encuentra en directa relación con la posibilidad de construcción de respuestas sociales y políticas a los vertiginosos cambios económicos que se viven en este país; como lo ha mostrado la presencia y el papel desempeñado por los numerosos programas sociales de las asociaciones religiosas
TERCERA: Sólo conociendo la recomposición del mapa religioso en México se puede contribuir a fomentar una cultura de la tolerancia hacia la pluralidad cultural, requeridas para hacer frente a la discriminación religiosa, a brotes de conflictos y tensiones sociales, que lamentablemente, ya se han registrado en el territorio nacional;
CUARTA: Siendo que la pluralización religiosa ha sido señalado como la mayor tendencia al cambio cultural contemporáneo en Latino América, es muy relevante la posibilidad de realizar análisis comparativos con otros países latinoamericanos como Brasil y Chile; esperamos incluso que esta posibilidad se amplíe aún más, , pues sabemos de que hoy en otros países como Argentina y Uruguay se está discutiendo incluir la variable de pertenencia religiosa;
QUINTA: Como se mostró en el recién publicado Atlas del Cambio religioso en México, esta variable es muy útil para conocer la manera en que el mapa nacional se está reconfigurando de acuerdo a regiones trazadas por la distribución religiosa. Es la continuidad y comparabilidad de los datos censales lo que permite el seguimiento longitudinal y la detección de tendencias de cambio hacia el futuro.
SEXTA: Los sistemas de creencias inciden directamente en las decisiones y acciones que toman los individuos en aspectos tan diversos y relevantes como son la salud, la alimentación, la organización doméstica, la equidad de género, el trabajo, la integración comunal, o la migración; en virtud de lo cual la variable “religión” del censo, nos brinda por un lado, la posibilidad del estudio de su impacto en estos otros aspectos fundamentales de la transformación social, cultural, económica y demográfica del país; pero también es indispensable para un mejor diseño y aplicación de políticas publicas que incidan sobre estos temas clave de nuestro desarrollo.
Además de celebrar este hecho quisiéramos expresarle que el rediseño de las categorías sobre la variable religiosa introducidas en el Censo del 2000 nos brindó nuevas posibilidades de análisis, pues por un lado, permitió que las grandes categorías mantuvieran la posibilidad del análisis diacrónico; y por el otro, el rediseño permitió cierto acceso a identificar población adscrita a las religiones no católicas principales de nuestro país y antes invisibles. Entre ellas encontramos por ejemplo a la minoría religiosa más importante del país, los Testigos de Jehová. Sin embargo, encontramos ciertas limitaciones para el análisis:
1) la falta de cobertura al total de la población, lo cual nos impide análisis territoriales finos, Esto sería muy importante pues permitiría observar los dominios territoriales de ciertas iglesias, así como la composición de la diversidad religiosa a escala micro. Esto contribuye a que en la actualidad, a medida que se intenta reducir la escala del análisis, la accesibilidad de los datos por iglesia se reduce e incluso es nula.
2) La clasificación de las religiones requiere de una revisión, dado que el campo protestante-evangélico es muy dinámico, diverso y contrastante.
3) La falta de empate entre las categorías con que la población se autoidentifica y las categoría propuestas por el censo pudo influir notablemente en la diferencia entre las cifras de las propias iglesias o religiones y las del censo. Por ello será necesario convocar tanto a dirigentes de Asociaciones Religiosas como a académicos para convenir en las mejores formas de nombrar a las identidades.
4) Falta una discusión y rediseño al interior de las categorías amplias, como es “sin religión”, y “pentecostales” a fin de poder acceder al universo plural de opciones que encierra cada una de ellas, y tener información más precisa. Como muestra un botón: de acuerdo al Catálogo de Religiones, se indica que aquellos que no se identificaron con la opción “ninguna” y respondieron con las palabras “agnóstico”[1] o “escéptico” fueron codificados como “sin religión”, al igual que los ateos, provocando que se pierda la posibilidad de enfocar a estos grupos en forma específica. Por ello consideramos que tanto la creación como la clasificación de categorías más precisas permitirá una mejor interpretación de los datos y tendencias estadísticas.
5) La revisión y discusión de los agrupamientos censales, en especial el de “Bíblicas no evangélicas” que incluye a las denominaciones de testigos, adventistas y mormones , ya que si bien no impide acceder a su distribución por separado a nivel municipio, la impide en niveles menores. Considerando su importancia como denominaciones, y el hecho de que no se asumen como grupo y de hecho tienen más diferencias que rasgos en común, el agrupamiento resulta poco pertinente. Otras denominaciones de menor importancia numérica tienen para sí no sólo una denominación específica sino un “subgrupo”, como La Luz del Mundo, el Movimiento de la Mexicanidad y los espiritualistas. Este último caso tiene incluso un “credo” específico y exclusivo en la clasificación, cuya razón desconocemos: “Cristianos y No Cristianos”
6) La discusión de las categorías que además de ser una categoría de adscripción específica, están reconfigurando y atravesando a otras categorías de adscripción, como es el caso del pentecostalismo que impregna a las iglesias históricas , ¿será posible diseñar dentro de la variable alguna manera para acceder tanto a la adscripción, como a las duplicidades identitarias, o identificaciones múltiples? En Brasil han realizado excelentes ejercicios para sortear estas nuevas dinámicas del campo religioso actual, sería bueno revisar sus discusiones y establecer mayor interlocución con académicos brasileños;
7) Revisión y rediseño de categorías consideradas residuales, como “Otras evangélicas” y “No Especificado”, cuyas cifras confirman que esta clasificación está siendo rebasada al convertirse en el primer caso, de residual, al subgrupo censal no católico más importante del país; y en el segundo, a una categoría que crece de una década a otra. Se antojaría echar mano de todas las posibilidades técnicas de “deconstrucción” de este resultado censal y aprovechar el hecho inédito del carácter abierto de la pregunta censal para averiguar lo que se esconde en este abultado subgrupo, a fin de lograr un mejor rediseño.

Quisiéramos reiterarle nuestro interés por contribuir con el personal especializado del INEGI en las tareas necesarias para la optimización de este recurso informativo de suma importancia para la nación.
Atentamente,


Investigadores de fenómeno religioso en México
Responsables de la publicación
Renée de la Torre y Cristina Gutiérrez Zúñiga


c.c. Lic. Marcel Eternod Arámbula (Directora General de Estadística)
Lic. Eduardo Ríos Mingramm (Director General Adjunto de Generación de Información)
[1] Aunque en el catálogo censal dice textualmente “Gnóstico” suponemos que se trata de un error tipográfico y que se refieren a “agnóstico”, ya que los Gnósticos se encuentran clasificados como parte del subgrupo 80 “otras religiones no cristianas”.